La niñez, nuestra única esperanza

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1.- Ser realista es ver y juzgar las cosas tal como son, ajustadas a la realidad;
haciendo abstracción de todo idealismo.
2.- Como creemos que la sociedad dominicana se dañó, debemos
preocuparnos por construir otra que sea beneficiosa y no haya sufrido lesiones.
3.- Para edificar una nueva comunidad humana, precisamos de un ente no
contaminado por el cuerpo social llamado a desaparecer por inservible.
4.- De la sociedad dominicana perjudicial que ahora padecemos, conviene
conservar lo que merece ser mantenido sano: la niñez.
5.- Tenemos justos motivos para creer que lo único a conservar de la presente
dañina sociedad son los niños.
6.- La necesidad de mantener a la niñez como sana esperanza nacional no es
una obsesión por una idea fija. Todo responde a una reflexión.
7.- Confiar en los niños para tener otro país no es una imagen que tenemos
ofuscada en la mente. Es cuestión de realidades.
8.- Ese ser humano dominicano que hoy está en el primer período de la vida de
los humanos, la niñez, es la única reserva que nos queda para tener una
sociedad de gente buena.
9.- Lo que la materialidad le está diciendo al dominicano de hoy es que el
ordenamiento bajo el cual desarrolla sus actividades dejó de ser limpio, sano en
lo ético y moral.
10.- En nuestro país, solamente los que se aprovechan del estado estropeado
donde estamos desean su prolongación.
11.- No importa que solo un grupo saque beneficios del desastre nacional,
porque la existencia real nos dice que, por más que lo oculten, esto es
humanamente insostenible.
12.- El asunto de la necesidad de mantener a los niños fuera de la podredumbre
social actual es para que sirvan en el porvenir como fuerzas motrices limpias
liberadoras.
13.- Si las muchachitas y los muchachitos de hoy se conservan al margen de
las lacras sociales, podemos confiar y poner en su conciencia la esperanza de
un país mejor del que ahora nos lamentamos padecer.

14.- A la niñez hay que formarla en la honestidad, constituirla en algo nuevo en
lo ético y moral, y crear futuros connacionales con ideas de progreso social.

15.- A estos muchachitos y muchachitas hay que hacer que tengan confianza en
sí mismo, que sean firmes en sus decisiones, que procedan con aplomo y llenos
de aliento, para que de ellos no se apodere la desconfianza y la inseguridad.
16.- En toda ocasión a la niñez del país hay que fijarle la idea de que el futuro es
suyo si se comportan como gente de calidad, auténtica, como seres humanos
esenciales.
Santiago de los Caballeros,

Por: Ramón Antonio Veras.


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